Mi niña. Una carta para ti.

Mi gorda, mi Beri.

Una carta para ti. Una carta porque un día como hoy, hace un año decidiste irte, no pensaste en nosotros, o quizás si pero, pesaba mas tu cansancio. Fuiste tan egoísta como lo soy yo desde hace un año.

Me siento egoísta porque conocí tu vida y se todo lo que había. Debería entender tu decisión pero, sucede que fui una de las primeras personas en tenerte en sus brazos. Desde que naciste… te conocí, te sentí… te viví, te amé y despedirte no entraba en ninguna parte.

Te marcó el duelo

Esa partida de mamá a tus 9 años… te marcó. Tener que encargarte  de un hogar a esa edad no tuvo que ser fácil sólo puedo alcanzar a imaginarlo pues no lo viví. No puedo ponerme en tu zapatos.

Se que llevar el colegio, unas hermanas gemelas de 4 años y un papá que no conoce la palabra responsabilidad te superaron. Muchos no lo pudieron entender… ni siquiera yo.

La primera vez que decidiste escapar

Es así como un día a tus 14 años decides buscar una salida rápida y «fácil» a todo eso que estabas viviendo. El día que me llamaron para decirme que te habías ido de casa lloré mucho… ahí sentí que te perdía pero jamás pude ver ni sentir lo que tú vivías.

Recuerdo como ayer esa conversación que tuvimos cuando cumpliste 17, con tu primer embarazo. Cuando supe de ese embarazo pensé, él no va a cumplir y fui a enfrentarlo. Le dije que cuando te diera la espalda yo iba estar ahí.

No me equivoqué… él no cumplió pero, tú sí. Tu sí cumpliste y ahora que miro atrás… veo que siempre estuve contigo pero llegó un momento en que no pude más.

Fue duro verte vivir de esa forma…

Sabes de que me cansé? De verte sufrir y enfermar por ese sufrimiento 🙁 de verte  llorar por sentir que estabas hundida pero sin decisión para salir de ahí. No pude con eso mana,  perdóname pero no estaba preparada para verte sufrir así.

Tu decidiste quedarte donde no debías… por rencor y miedo. Eso fue lo que te movió siempre… el rencor hacia mamá y el miedo a hacer lo mismo que ella. Desde tu perspectiva, separarte, era hacer lo que ella… negarle una familia a tus hijos.

No se cuantas veces lo hablamos… entre furia y lagrimas, lo hablamos muchas veces. Te regañé, te grité, lloré contigo una y otra vez intentando hacerte entender que no tenías porque llevar esa vida pero, tus miedos pudieron mas. Hoy puedo ver que te faltó decisión y eso no te lo podía dar.

Jamás pudiste ver más allá… te fue difícil entender y muy fácil juzgar… a mamá y a ti 

Recuerdo las veces que enfermaste, que él te mandó a un hospital, las veces que te vi y no estabas ahí… estabas perdida, hundida. Tus ojos reflejaban tristeza, reflejaban que estabas sufriendo y tu continuabas resistiendo pero sonriendo.

Y después llegó ese día…

He pensado mil veces de que manera pude hacer las cosas para que el resultado fuera otro  siento culpa mami pero se que no debo. No tengo porqué pues yo hice por ti, todo lo que podía.

Hoy puedo verlo muy claro… hoy tengo las herramientas para entender todo lo sucedido pero ya no puedo dártelas… ya no puedo hacer nada.

Hoy entiendo que tú tenías tus procesos y yo los míos. No podía vivir tu vida y debía dejarte ser, con todo y los desaciertos.

Aún recuerdo nuestra  última conversación directa, no diré para qué me escribiste (fue algo muy íntimo) pero si diré que no usé las mejores palabras. Sentir que abusaban de ti y tu bondad, una vez más, me dolió. No supe como reaccionar y te pido perdón por eso.

Luego de ese 2 de Marzo, supe de ti por terceros. Pasaron muchas cosas en el país en esos días así que preguntaba por ti todos los días. No tenías tlf con whatsApp para escribirte directamente.

El 25 del mismo mes me llamaron para decirme que estabas teniendo problemas de salud y con un embarazo de 8 meses.

La situación país y una hepatitis te complicaron la vida y nos descolocaron a todos los que te amamos.

Fue una carrera a toda velocidad para salvarte la vida pero, la situación país no ayudó. Todo se complicaba… no podíamos ni comunicarnos por tlf. El país en el suelo y nosotros intentado levantarte.

Fueron 3 días duros y 3 momentos que retumban en mi mente…

Ese 25 de Marzo me mandaste a decir que agradecías todo lo que hacía por ti y cuánto me amabas.

El 28 de Marzo cuando en la madrugada me dicen que despertaste y dijiste tu nombre. Eso me regaló esperanza, tranquilidad y una horas de sueño. Desde que amaneció el 26 con la noticia de tu ingreso a urgencias y la pérdida de tu bebé, no lograba dormir.

Luego las 7 de la noche de ese mismo 28 🙁 cuando me llaman para decir que ya no estás , que decidiste partir.

Te rendiste mami 🙁 no tuviste fuerzas para continuar. Yo desde aquí te grité que aguantaras y te envié todas mis fuerzas pero no te llegaron… no me escuchaste y te fuiste.

Te me fuiste mami y aún duele.

Una carta para ti. Una carta para el duelo

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