Se fue el 2019… si, lo sé… este post llega a destiempo pero, es ahora cuando me siento preparada para continuarlo y digo continuarlo porque lo inicié en instagram sólo que en aquel momento no podía escribir mas.

Se fue el 2019, un año que me trajo muchas cosas maravillosas pero que hubo una en particular que de alguna manera lo opacó todo y no, no es que no esté agradecida por todo lo grandioso que recibí, es qué hay un dolor – amor que me llevaba a detenerme porque las lágrimas no dejaban de rodar por mis mejillas… aún sucede y no se por cuánto tiempo será sólo se que mientras lo sienta, no lucharé contra esto.

En el 2019 se queda uno de mis mas grandes amores, mi amor… el primero! porque aunque era mi segunda hermana, yo era muy pequeña cuando nació mi primer hermano.
Cuando Beri nació yo tenía 8 años y ella era para mi, una muñequita… le enseñé tantas cosas y aprendí muchas más de ella.
Se me queda mi muñequita en el 2019… se me queda y es el dolor – amor más grande que tengo. Es lo que más lamento. Siento como si con el fin de año es que ella deja de existir (en este mundo) y eso duele… duele mucho.

Leal

De Beri me quedaron muchas cosas. La lealtad por ejemplo… era una niña muy leal. Se quedaba donde estaba para no lastimar a otros y en parte, eso… la llevó a la tumba. Quizás debió ser menos leal a otros y más a ella misma. Solo fue un error de dirección.

Trabajadora

Lo trabajadora… trabajaba de cualquier cosa para mantener a sus hijos. Nada la hacía sentir menos. Ella solo pensaba que debía darles de comer y pues lo conseguía.

Amorosa

Lo amorosa… era un pan dulce mi gorda, dulce empalagosa. Hoy añoro tanto de ese dulce. Ella era puro amor.

Risueña

Risueña… nada le borraba la sonrisa.  Siempre había una razón. Admiraba eso de ella.

Cero rencor

No era rencorosa con el mundo y eso era digno de aplaudir. Incluso yo, que fui muy dura con ella en algunos momentos, no me ganaba una mala cara o mala respuesta… no! Ella pasaba la página al instante y cuando la regañaba solo bajaba la cabeza y luego se venía un abrazo o una palabra bonita.
Ahora… lo que no admiraba tanto de ella y que lamento no haber tenido el tiempo para darle las herramientas para que lo hiciera consciente, fue ese rencor hacia nuestra madre eso también la llevó a la tumba.

Es la vida

Mi niña tuvo una vida muy compleja y no supo como lidiar con todo… ahora pienso y me pregunto… ¿Decidió entregarse? ¿Decidió irse? ¿Sentía no poder mas? Creo que si… creo que fue la solución que encontró al no tener las herramientas para darle un vuelco a su vida.

Mientras estábamos en la carrera por salvarle la vida… decía algunas palabras, en su mayoría, sin coherencia pero en una oportunidad alcanzó a decir… es demasiada responsabilidad! Mi hermana, que estaba allá, acompañándola se acerca para escuchar mejor y si… eso decía, ES DEMASIADA RESPONSABILIDAD!

No pudo más mi Beri y aunque me duele su partida, me duele como jamás me había dolido algo, no la culpo… la entiendo. Se que hizo lo que pudo con lo que tenía y cuando se agotó decidió que era mejor partir.

Hoy pienso en sus hijos y me duelen también pero, se que cada quien es responsable de su propia vida y deben conseguir las herramientas para continuar.

¿De eso se trata no? Esa es la vida… vivir lo que queremos como podemos y buscar cada día tener mas claro lo que somos.

Tu, piensa hoy en lo que deseas. Piensa en ti… busca las herramientas que necesitas. Trabaja en tu ser y no dejes que el dolor y el sufrimiento te apaguen. No seas mas tu propia víctima.

Conviértete en el protagonista de tu vida!


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